La Torre de la Catedral de Granada es uno de los elementos más llamativos de la catedral de Granada
El templo se concibió tomando como
modelo la Catedral de Toledo, por lo que inicialmente fue un proyecto
gótico, tal y como era habitual en la España de las primeras
décadas del siglo XVI. Sin embargo, cuando se relevó a Egas y se
encargó la continuación de la obra a Diego de Siloé en 1529, éste
retomó el proyecto aprovechando lo ya construido y modificó el
planteamiento hacia una estética plenamente renacentista
El autor trazó las líneas
renacentistas de todo el inmueble sobre los cimientos góticos, con
girola y cinco naves en lugar de las tres habituales. A lo largo del
tiempo, se continuaron desarrollando proyectos artísticos de
importancia. Es el caso de la reforma de la fachada principal,
emprendida en 1664 por Alonso Cano (1601–1667), en la que se
introducen elementos barrocos. En 1706 Francisco de Hurtado Izquierdo
y posteriormente su colaborador José Bada construyen el actual
sagrario de la catedral.
De los componentes del templo destaca
la Capilla Mayor, donde se encuentran las estatuas orantes de los
Reyes Católicos, que está compuesta por una serie de columnas
corintias sobre cuyo capitel se encuentra el entablamento y sobre
éste la bóveda, que se encuentra, al igual que los espacios
inferiores sobre las columnas, horadada, albergando una serie de
ventanales. El sagrario, de 1706, mantiene las proporciones clásicas
del templo, manteniendo las columnas múltiples del crucero las
formas del orden compuesto de Siloé.









